15 diciembre 2011

Dar o Que Te Den







Maldita fijación masculina con la penetración. Completamente sintetizada en esa burda pregunta de los hsh. Esa que se cuela en el vocabulario, la vida, y se hace pasar por necesidad inevitable. Es preferir quedarse sin conocer a alguien a tener que 'conformarse con intentos de sexo'.

Sobretodo cuando se trata de conquistas fortuitas, no suele haber mucho que quieran saber de ti más allá de la trillada pregunta. Por supuesto que no refiero a investigar a qué se dedica o dónde cursó la primaria. Es sobre abocarse a sentir al otro y hacerlo sentir; visto como algo de adolescentes ingenuos. Conectar con el otro, territorio de los que desean un noviazgo.

¡Las parejas no detentan exclusividad sobre el cariño! Ni siquiera está restringido para los conocidos. Desearía tanto que esa sencilla idea se esparciera entre todas las personas. ¿No sería interesante jugar un poco con el hombre al que le prestas tu cuerpo? Recorrer su novedosa piel como si llevaran mucho tiempo haciendo lo mismo. Acariciarse hasta el punto en que la sensibilidad parece quemar y ante todo mantenerse sin preguntas hasta el final; aún cuando mueras por saber cómo terminará todo.

Descubrir lo que el otro está dispuesto a hacer porque decide mostrártelo, hacerlo contigo. ¿Serán tan pocos los que se acuerdan cómo hacer eso?



*¿Conoces al autor de la ilustración? Deja un mensaje aquí.


0 comentarios:

Publicar un comentario


TUS COMENTARIOS SON VITALES

Todos son leídos y muy bienvenidos. No necesitas ser experto en el tema o estar de acuerdo con las ideas presentadas. Participa de forma responsable revisando tu comentario antes de publicarlo.

¡Muchas gracias por participar!

ShareThis