No, no te estoy acechando. No pretendo que me beses ahora mismo ni que te cases conmigo. Ni siquiera espero que nos volvamos amigos. Sólo intento HABLAR un poco contigo y convivir con el grupo; no es necesario que me des la espalda.
Caminando hacia la puerta de Brandenburgo en Berlín y sin mucha idea de dónde estaba parado me encontré con este cubo. En el interior, un video con dos chicos en un beso de repetición perpetua.