** Nota previa: Esta no es mi opinión acerca del afeminamiento. El texto únicamente representa una perspectiva interesante que a mi parecer puede convivir con otras formas de ser homosexual. **
Escrito por thisway en Queer Attitude.
Texto original en inglés; traducción por Saik.
Crecí sin que realmente se me dijera lo que significaba ser gay y demasiado asustado como para preguntar. Lo resolví por mi cuenta. Y lo tuve mal.
Tuve una de esas revelaciones de las que habla la gente, del tipo en que siempre supiste algo pero nunca entendiste realmente cuánto había por saber hasta que finalmente llegó.
Lo que he sentido, lo que se me ha dicho, ya sea explícita o implícitamente, es que soy por definición femenino y débil. Gay significa extravagante, gay significa amanerado, gay significa que no eres un hombre de verdad. Y otras cosas ... no como carne, no me gusta la cacería y tengo una o dos emociones por ahí ... resulta igual, aparentemente.
He llegado al entendimiento de que son totalmente estupideces, todo eso. En el último mes o dos me he dado cuenta de que el modo en que previamente me he estado comportando era una construcción, una fachada, y no era exactamente obvio, pero sí un poco amanerado, un poco “gay” y no era yo. Esa es la cosa ... siendo gay la gente espera que seas un completo debilucho. Pero estuvo bien dicho en Hollyoaks (telenovela británica) la semana pasada, quién iba a decir; siendo que, ser gay no es tan “gay” ... querer tener sexo con un tipo grande y sudoroso ... que demonios es tan “gay” acerca de eso? Querer pendejear con una vagina, eso me parece bastante gay. Y sólo me disculpo a medias por mi rudeza.
Esta revelación, siento, me ha puesto en una mejor posición. No quiero ser un estereotipo. Nunca lo quise, pero hasta que me cayó el veinte, no me di cuenta de que lo era. Es una lastima que nos engañemos tan fácilmente sobre nuestra falta de engaño, si eso tiene sentido. Pero ahora he llegado a ese entendimiento y unido al hecho de que me ayuda a crecer, con el sentido de algún modo reconfortante de que estoy equivocado acerca de algunas cosas y qué aún puedo aprender de la vida... me siento mejor.
Así que a la persona o el fantasma que me dice que soy algún tipo de maricón por que me gusten los hombres, rechazo todo eso. A la persona que piensa que mi masculinidad disminuye por no querer matar un animal indefenso para poderlo consumir, le digo que tú eres el patético. He recuperado mi masculinidad y la he reconciliado con mi moralidad, no puedo ver nada malo en ello.
* Imagen de Victor Díaz: Marcha del Orgullo Gay DF 2009.
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