por Wendy-O’Matik *

He pasado gran parte de mi vida luchando contra una conclusión inevitable: que no soy monógama. Soy incapaz de lograr no sentir amor por más de una persona, incapaz de mantener mis deseos encarcelados. Conceptos como “traicionar”, “poner los cuernos”, “fidelidad a una sola persona” siguen confundiéndome y alienándome. Siempre he disfrutado de múltiples personas por varias razones. Soy una mujer dispuesta a defender mi libertad ferozmente, no pienso limitarme a una relación monógama en la que una sola persona tenga que satisfacer todos mis deseos y necesidades. Redefiniendo mis relaciones, he aprendido tanto sobre mi misma como sobre mi pareja.


